Mindfulness

Qué es?

Mindfulness o Atención Plena (en español) es un estado de la mente humana, que podemos alcanzar de dos maneras: la primera, por medio de la meditación y la segunda, realizando actividades físicas y/o cotidianas con la intención de estar conscientes. 

Cuando nos referimos a atención plena, también podemos encontrar literatura o investigaciones que emplean los términos consciencia plena, contemplación consciente o atención consciente, todos ellos haciendo referencia al Mindfulness. 

Mindfulness, es el término más empleado en el contexto occidental, se refiere a prácticas que invitan a la persona a anclar la atención en el momento presente, quizás dejando que la atención descanse en la respiración, el cuerpo, los sentidos o el pensamiento. Invitándonos a dejar de lado los juicios, las expectativas o el deseo de control; haciendo uso de la curiosidad y la amabilidad hacia aquello que se contempla. 

Un punto importante, es que mindfulness también es memoria, recordar que tenemos siempre la opción de regresar al momento presente de manera amorosa, fortaleciendo nuestra paciencia, nuestra aceptación y apertura. Lo que nos permite gestionar las emociones, aumentar la concentración, la memoria, reducir el estrés, la ansiedad y el insomnio, entre otros. 

Es importante recalcar que aprender a prestar atención plena, es un proceso que requiere práctica, entrenamiento y disciplina; sumado de bondad, curiosidad y paciencia, Mindfulness es el camino, no la meta. 

Mindfulness

Qué no es

Mindfulness ?

Saber que es mindfulness es tan importante como saber que no es, dado que existen mitos alrededor de las prácticas meditativas. Una de las confusiones más usuales es creer que Mindfulness es sinónimo de relajación, aun cuando en algunos momentos experimentemos relajación y calma, también puede que segundos después surja lo contrario. Por lo que es conveniente dejar la expectativa o la intención de hacer mindfulness para relajarnos y simplemente estar con nuestro cuerpo en el momento presente.

Tampoco es dejar la mente en blanco, o eliminar por completo los pensamientos, o sustituirlos por pensamientos agradables. Con la práctica empieza a aparecer la figura del “observador”, la capacidad de observar los pensamientos y los espacios entre los mismos, sin identificarnos con ellos, sin fusionarnos con su contenido. Esto hace que pierdan fuerza, que se reduzca la cantidad y en ocasiones que aumente el espacio de tiempo entre uno y otro. 

La atención plena no es una manera de evadir o distraernos ante la dificultad para no sentir, al contrario, es una manera más segura de acompañar, transitar o acercarnos a la experiencia desagradable o dolorosa. Permitiéndonos notar lo que sucede, aceptar y DECIDIR de que manera es más amoroso y seguro acercarnos o acompañarnos. 

No es una técnica de respiración, esto sería una manera reduccionista de definirlo y de emplearlo, porque en realidad, implica hacernos conscientes de la respiración, sin modificarla, dejándola ser tal y como es. Esto hace de la respiración una excelente ancla atencional, ya que siempre es cambiante, nos permite cultivar la paciencia y la curiosidad.

Otra confusión es que el cultivo de la consciencia plena nos vuelve indiferentes, pasivos o egoístas; argumentos distantes de la realidad, dado que al sostener una práctica constante aumenta la capacidad de aceptación, pero también el compromiso hacia las acciones que nos movilicen hacia la disminución del sufrimiento colectivo, no solo el propio, dado que el cultivo del mindfulness aumenta la compasión

El dejar fluir, no es lo mismo que tener apertura hacia la dificultad, reconocer la impermanencia de los eventos, las emociones y los pensamientos, es una manera consciente de recordar los valiosos recursos que podemos emplear mientras la experiencia se va transformando. En ocasiones la respuesta oportuna quizás sea la invitación a detenernos en el momento presente, en nuestro interior aguardando el momento preciso en que nos dispongamos de los recursos o las ayudas necesarias para restaurar, sanar o acompañar lo que sea necesario en pro de la salud integral. 

Mindfulness NO es iluminación, es un estado de la mente al que podemos acceder por medio de la meditación, como por medio de la realización de actividades cotidianas realizadas con atención consciente. Es una invitación a estar presente en tu vida en el momento que transcurre, AHORA. 

Otro gran error es creer que el mindfulness es una técnica de control mental o una forma de pensar, es una manera diferente de relacionarte con los pensamientos. Hacernos conscientes de que estamos pensando, de que eso que notamos es un pensamiento (metacognición) lo que nos permite dejar de lado los juicios o expectativas sobre el pensamiento, dándonos la posibilidad de dar un paso atrás ante lo que pensamos, sentimos y hacemos, para estar más presentes y menos reactivos. 

Una idea errónea que está en boga, es que es una manera para escapar del dolor o del malestar: con la práctica cambiamos la manera de relacionarnos ante él, ampliando poco a poco la capacidad de estar y acercarnos al dolor. Escapar o evitar del dolor, solo provoca una intensificación del mismo dolor, dando lugar a lo que conocernos como sufrimiento, aumentando lo que pensamos sobre el dolor, ampliando el hiperfoco, o sea, sintiendo más intensamente y buscado más reactivamente el alivio. Al cultivar la Atención Plena, se crea un espacio emocional seguro, amable para acompañar el dolor.

Mindfulness es un modo de vida, que implica procurar estar presentes mientras nuestra vida transcurre. Como decía John Lennon: "La vida es aquello que te va sucediendo mientras estás ocupado haciendo otros planes". Así que tal si nos dedicamos a vivir de la mejor manera posible, sin filtros y sin pretensiones subrealistas.